
La práctica cuatro aparecerá dividida en dos días puesto que, por su largo contenido, no se ajusta a las normas de edición de la blogosfera: los posts no deben ser muy largos
La cuestión es ¿sabría todo lo que sé sobre mis amigas, día a día y a pesar de los miles de kilómetros que nos separan, si no tuviesen flogs, blogs y todo tipo de diarios on line? Nos lo contamos todo, se lo contamos todo a todo el mundo de hecho, como si estuviésemos en una tertulia de cafetería. El capuchino y la menta poleo han dejado paso al ciberespacio.
¿Se ha convertido Internet en una cafetería global?
Los blogs personales se han convertido en una especie de exorcismo de nuestra propia interioridad. Allí lo contamos todo. Lo que hemos hecho, lo que pensamos, lo que hemos vivido. Lo lanzamos al mundo, aunque en principio esperamos que sólo lo lean nuestros conocidos. Pero al final es todo el planeta quien tiene acceso. Yo puedo leer las dudas de Milk sobre el mundo ficticio o real en el que habitamos o las reivindaciones de Mística para convertir el cacaolat en una bebida con derecho a tapa. Para mí, ambas son personas reales, de carne y hueso, y sus reflexiones sobre el mundo vienen acompañadas de un bagaje de vivencias compartidas que le dan una nueva dimensión. Ellas pueden leer mis intenciones de irme a trabajar a Hungría y pueden comentar lo qué debería considerar antes de partir.
Pero no sólo eso… Cualquiera puede entrar, leer y comentar. O leer e irse sin dejar huella escrita de su visita. ¿Es el componente voyeur de la blogosfera? ¿Por qué leemos las reflexiones personales de desconocidos? ¿Nos gusta ver que sienten y temen las mismas cosas que nosotros? ¿O los utilizamos como terapia contra la mediocridad de la existencia propia?
Si en posts anteriores defendía la vertiente psicoanalítica de la escritura de blogs, ¿no podemos encontrar ecos freudianos en la lectura?
1 comentarios:
¿Sabes que nos llaman la Generación Yo?
http://www.eluniversal.com.mx/notas/410640.html
Y ya que somos la generación del egocentrismo:
http://mrs-jones.livejournal.com/2005/04/07/
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